NUEVOS CARNÉS Y PASAPORTES TENDRÁN 25 MEDIDAS DE SEGURIDAD PARA EVITAR SU FALSIFICACIÓN Y USO EN FRAUDES

Técnicas láser, ultravioletas, infrarrojas y un código QR serán parte de la tecnología que incorporarán los documentos.  Doce medidas de seguridad habrá a simple vista. Otras diez se podrán chequear con máquinas de apoyo simples (ultravioleta o infrarrojos) y habrá adicionalmente tres que solo conocerán el Registro Civil y ambas policías.

De esta forma serán 25 las medidas de seguridad (casi el doble de las 13 del actual carné) que tendrá la nueva cédula que los chilenos podrán obtener a partir del 2 de septiembre próximo, y que incluirá una serie de innovaciones que la harán cumplir los estándares internacionales en la materia.

El chip electrónico que contendrá la misma información visible en la cédula (rasgos biométricos de la cara y los dedos) se suma en la parte trasera un código QR, que podrá ser escaneado por cualquiera a través de dispositivos como smartphones y se dirigirá al sitio web del Registro Civil, donde se deberían reflejar los mismos datos que hay en la cédula. Con esto se pretende, por ejemplo, “hacer más seguras las transacciones en los pequeños comercios y en una serie de mercados distintos, porque la gente podrá verificar inmediatamente si, por ejemplo, quien le entrega un cheque es efectivamente su titular”, explica Rodrigo Durán, director del Registro Civil, quien estuvo conociendo los procesos de fabricación de las nuevas cédulas y pasaportes durante la semana pasada en Francia y Holanda.

En este último país -en la ciudad de Haarlem, a unos 40 minutos de Amsterdam- se fabricarán los documentos, de los que se definió su diseño finalpara comenzar el proceso industrial. Luego, bajo estrictas medidas de seguridad viajarán hasta Chile, donde en dependencias del Registro Civil se grabarán los datos de cada una de las personas que soliciten sus cédulas y pasaportes.

Por ejemplo, entre las nuevas medidas que podrán ser apreciadas por cualquier persona habrá una impresión en arco iris, guilloché -técnica de impresión de curvas, como las utilizadas en los billetes-, un kinegrama transparente y una imagen más pequeña que se modifica según el ángulo en que se mire entre la foto de la persona y su RUN, entre otras.

Luego existe otro nivel de seguridad, donde apoyados por ciertos instrumentos se podrá visualizar una imagen UV, un microtexto impreso y otro en relieve táctil, además de una impresión infrarroja, por dar algunos ejemplos.

Por último, en un tercer nivel habrá tres medidas, que el fabricante de los documentos se reserva y que estará en conocimiento solo del Registro Civil, y los laboratorios de criminalística de ambas policías.

El nuevo documento también será hecho de un policarbonato, y las capas de tinta que llevará impresa no estarán en su superficie, por lo que “si alguien quiere adulterar el documento lo puede intentar, pero para cambiar los datos no tendrá otra opción que destruirlo”, explica Phillip Parès, director de operaciones para América Latina de Morpho, la multinacional con sede en Francia dedicada a la seguridad, que ganó la licitación para proveer los documentos hasta 2020. Esta implica un monto de alrededor de US$380 millones, y aparte de las cédulas y el pasaporte, incluye el rediseño del salvoconducto para el tránsito entre Arica y Tacna.

La ministra de Justicia, Patricia Pérez, explica que para su elaboración “votaron cerca de 300 mil personas y eligieron el escudo, la bandera, el cóndor y la cordillera para ser incorporados en los documentos que circularán en el país en septiembre. Este nuevo sistema de identificación multibiométrico para Chile permitirá contar con tecnología de vanguardia, con más y mejores características técnicas y de seguridad para los nuevos documentos”.

Además, la incorporación de la nueva tecnología -que tendrá una marcha blanca de dos meses a partir de julio en tres oficinas del Registro Civil- implicará el fin del uso de la tinta en este servicio público, ya que la impresión dactilográfica de los ciudadanos se realizará a través de escáner de última generación, los mismos que utiliza el FBI estadounidense.

Por último, la licitación contempla la compra de alrededor de 200 maletas que operan como “oficinas en terreno” del Registro Civil en zonas aisladas de Chile y también en cada una de las representaciones diplomáticas del país en el extranjero. Estos dispositivos móviles buscan mejorar la cobertura del servicio y proveer un servicio de una calidad similar a la de una oficina física.

300 mil cédulas de identidad se solicitan mensualmente en los meses de más demanda.

$3.600 cuesta actualmente el documento de identidad, y $48.900 el pasaporte. Estos precios no deberían variar, salvo una modificación al decreto de justicia.

2020 Es la fecha del término del contrato entre el Estado y la empresa Morpho, que proveerá el servicio hasta entonces.

Pasaporte será electrónico y tendrá cambios radicales

Los cambios a la cédula de identidad serán paralelos a los que tendrá el pasaporte, que dejará el color azul actual por un tono marrón, y que en su página de datos contará con una lámina de policarbonato, tan gruesa y rígida como la cédula de identidad, que contendrá una serie de medidas de seguridad, como el chip electrónico con la información biométrica de rostro y huellas dactilares.

Con esto, el documento chileno quedará a la par de los pasaportes más avanzados, de acuerdo con los estándares internacionales en cuanto a seguridad e interoperabilidad. Hoy, uno similar solo lo utiliza la Interpol. También incorporará medidas de seguridad como la sensibilidad a la luz ultravioleta, una impresión de tan alta definición que si uno pretendiera hacer una copia, los colores se alterarían. Asimismo, la costura del documento será hecha con una cinta especial, que hace imposible sacar una hoja del documento sin destruirlo completamente.

Fuente:  El Mercurio

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