ESTUDIAR Y TRABAJAR EN CHINA, UNA TENDENCIA QUE CRECE ENTRE LOS CHILENOS

Por oportunidades de trabajo, estudios o simplemente curiosidad, China se ha convertido en un polo de atracción para los chilenos. Y es que el cuarto país más grande del mundo, uno de los más alejados de Chile en distancia y uno de los más distintos en costumbres, ofrece un mundo de oportunidades para los aventureros y profesionales osados. Hoy muchos chilenos se están yendo, literalmente, a la China.

El primer secretario de la Embajada de Chile en ese país, Patricio Cifuentes, asegura que en los últimos años han visto un aumento sostenido en la cantidad de chilenos que llegan con visas de estudio o trabajo.

“La mayor parte de los chilenos reside en Shanghai, Hong Kong y Guanzhou, pues son las regiones más atractivas para desarrollar negocios”, indica Cifuentes. Asimismo, se observa un creciente interés de estudiantes chilenos para viajar a estudiar al gigante asiático, principalmente el idioma chino mandarín, explican.

Según la información de la embajada, en el Consulado de Chile en Beijing existen cerca de 690 chilenos registrados; en Shanghai, 220 personas; en Guangzhou indican que habría aproximadamente unos 150 chilenos residiendo en esa región, mientras que en Hong Kong serían cerca de 180.

“Estos números son solamente estimativos, pues hay muchos connacionales que no se registran en los consulados (no es obligatorio hacerlo), y también hay compatriotas que se van del país y no informan de ello al consulado”, dice el primer secretario de la representación chilena.

Con todo, la tendencia ha ido en franco aumento desde hace unos años, sobre todo porque el país asiático está creciendo al 7,5% -mientras el resto del mundo, con excepciones, está en recesión-, hay situación de pleno empleo (aunque siempre para extranjeros será más difícil conseguirlo) y se paga bien por servicios especializados, aseguran desde la embajada.

“Hay un aumento, pero no una explosión de entrada de chilenos. Muchos vienen contratados por empresas chilenas que hacen negocios o exportan a China. Existen unos pocos con contrato de trabajo o pasantías, que por lo general son arquitectos y abogados o chefs. También muchos que vienen a estudiar chino o alguna carrera en inglés”, dicen.

Viaje de estudios
Felipe Cofré viajó hace algunos años a Shangai de vacaciones junto a su familia, y desde ese momento, el país asiático le encantó. “Es un país cautivante, y ese fue mi primer impulso para viajar después a estudiar chino mandarín. El segundo motivo es porque actualmente, frente a la caída de las “potencias” de siempre, China se presenta como un país que sin duda alguna será “la” potencia mundial en unos años más”, explica Cofré, quien lleva un año y medio viviendo en el país asiático como estudiante.

Cofré asegura que el país tiene sus pros y sus contras. En materia de seguridad pública, explica, es un país ideal para vivir, ya que las conductas delictuales prácticamente no existen. Sin embargo, asegura que los niveles de polución en el aire es un tema que si no se mejora lo antes posible, puede tener graves consecuencias a futuro.

Con respecto a la adaptación a esta cultura, Cofré cuenta que al principio es un tema importante, ya que hay un gran choque culturale, “sin embargo, con voluntad eso se supera sin problemas”, dice.

“En comparación con Chile, el costo de vida es mucho más barato en lo que a necesidades básicas se refiere, como por ejemplo, alimentación, transporte y servicios. Por ejemplo, un ticket de metro en Beijing vale dos yuanes, algo así como 160 pesos. Es por eso que como destino turístico o laboral, en líneas generales, es más conveniente que Chile, aunque por supuesto hay excepciones, ya que desde que el poder adquisitivo de los chinos ha mejorado, se han creado centros comerciales y lugares para un segmento de la población más acomodado”, complementa Cofré.

¿Qué hacer antes de irse?
Lo primero antes de viajar, es asegurarse de conocer el idioma chino mandarín. En el Centro Cultural Chino, los cursos de cuatro meses (para quedar con un nivel básico a intermedio del citado idioma), cuestan $275 mil, e incluyen la matrícula y los materiales.

Asimismo, es necesario tramitar la visa para entrar a ese país. Según información de la Embajada de China en Santiago, para sacar el citado documento es necesario presentar en las oficinas el pasaporte original, documentos que acrediten solvencia económica (cartolas bancarias, liquidación de sueldo, pago de impuestos, etc.), el itinerario de viaje, una foto y el carné de identidad.

Los valores de tramitación van desde los $30 mil hasta los $90 mil, y el documento puede estar listo en un período de hasta cinco días hábiles, en caso de emergencia de viaje.

Eso sí, siempre hay excepciones. “En mi caso puntual, me gané una beca del gobierno chino para estudiar el idioma por un año aquí (en China). Este es mi segundo año, ya que solicité extender la beca el año pasado”, dice Felipe Cofré.

“Los trámites se hacen en la Embajada de China en Chile. Una vez que te seleccionan, te avisan y te dan el visado de estudiante; con ese visado puedes estudiar y residir en China”, concluye.

Fuente: El Mercurio

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