Eliminación de 92 millones, cursos recorte de platas y férreo control de asistencia provocan terremoto en la industria de la capacitación

Roberto FantuzziUn verdadero terremoto se está viviendo en la industria de la capacitación, con institutos que temen por su desaparición, recursos legales en los tribunales de justicia y acusaciones cruzadas entre dirigentes gremiales, empresarios y autoridades de gobierno.

Entre agosto de 2013 y enero de este año, el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo ( SENCE) ha implementado al menos doce cambios profundos al sistema; entre otros, ha eliminado de sus registros 92 mil cursos y ha bajado el valor de las horas de clases a la mitad para los cursos de e-learning, pasando de $4 mil por hora per capita a $2 mil.

Lo ha hecho a través de resoluciones que un principio fueron imperceptibles, pero que, a esta altura, tienen contra la pared a los institutos- Organismos Técnicos de Capacitación que basan sus ingresos en la oferta de cursos que se financian con platas estatales (SENCE). Pero al mismo tiempo, los institutos han contraatacado presentando recursos de protección y cuestionando la probidad del director del Sence, Juan Bennett.

Frente a esta problemática, el Presidente de Asexma, Roberto Fantuzzi manifestó que es férreo de detractor de los cambios que se están implementando. Este gremio participa de la industria de la capacitación desde 1997 a través de Asexma Capacita, que es una empresa que entrega servicios de capacitación. A su juicio  de Fantuzzi, el Gobierno confunde capacitación con formación: “El argumento de Matthei, de que es ilegal un curso de baile del vientre, no se sostiene. Ese curso puede ayudar a aumentar la productividad. Pero si me enseñan a soldar, en dos meses todo lo que aprendí puede estar absoleto”, dice aludiendo a que también importa en las empresas desarrollar habilidades blandas en sus respectivos equipos.

¿Hubo fraude con algunos cursos?

“En cualquier actividad va a haber pillos, pero el tema es cómo castigar a esas personas y no a todos. Si la mitad son cursos fantasmas, es obligación del Sence controlarlo. Yo no conozco ningún caso, no conozco ninguna querella. Además, si se imparte danza del vientre es porque el Sence lo autorizó y lo justo es devolver la plata que el OTEC pagó por usar ese curso”, dice Fantuzzi.

Fuente: El Mercurio

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