CUANDO EL TRABAJAR BIEN BAJO PRESIÓN, SE CONVIERTE EN ANSIEDAD

El estrés crónico genera una distorsión permanente en las hormonas que produciendo cansancio, agotamiento, ansiedad con la comida, entre otras cosas más.

Todos hemos escuchado que trabajar bajo presión hace que lo hagamos mejor. Pero cuando se vuelve algo crónico puede transformarse en algo negativo para la salud, produciendo diferentes efectos en el organismo.

El estrés crónico genera una distorsión permanente en las hormonas, lo que produce cansancio, agotamiento, que aumenten las ganas de comer y que la concentración baje. Todos esos factores conllevan a un envejecimiento precoz.

La ansiedad es el efecto más frecuente al padecer estrés. La candidata a magíster en nutrición y experta en medicina anti-edad del dermatocosmiátrico Klein y Asociados, Dra. Paula Klein, entrega los siguientes consejos para combatir la ansiedad:

Buscar el por qué de la ansiedad: cuando ésta existe sentimos más hambre, pero se debe tener muy en cuenta que no es aumento de apetito sino que es un componente sicológico el que gatilla las ganas de comer compulsivas. Por eso se debe encontrar el por qué del estado nervioso y así enfrentarlo.

Crear hábitos: es imprescindible que se respeten los horarios para comer y dormir, por lo que se debe organizar el día para no dejar cosas a última hora que se deban hacer en la noche. En el caso que se sufra de insomnio, lo recomendable es consultar a un especialista y evitar el consumo de bebidas cola, té ni café después de las 17 horas.

Controlar las porciones: la última comida del día debe ser al menos una hora antes de irse a acostar. Lo ideal es comer cerca de las 19.00 horas, luego colación liviana y fácil de digerir a las 21.00, para después irse a dormir. Las porciones deben ser siempre más pequeñas que la del almuerzo.

Comer despacio: el tiempo que le otorgamos a comer no debe ser rápido, ya que al comer lentamente se siente antes la sensación de saciedad.

Fuente: La Segunda

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